Midterms

En enero comencé la maestría en Sistemas de Información y mi plan era de terminarla en un año. Para esto, debía tomar 4 clases por dos semestres y  2 clases en verano. Hasta el momento no pensaba que sería tanto trabajo que no podría manejarlo, pero me equivoqué. Aún así salí bien, pero no he tenido tiempo para casi nada que no fuera trabajar y estudiar. Ese ha sido el caso este semestre y quiero contar por qué.

Luego de que se formó el revolú por la pandemia en marzo, el volumen de trabajo ha aumentado, y más aún por los procesos de integración entre las dos universidades. No me quejo de ello, al contrario, he podido aprender cosas nuevas por este proceso. Lo menciono porque he tenido que estudiar aún cuando llego explotado del trabajo y en ocasiones, como la semana pasada, solo he podido hacer cosas el fin de semana. Y lo peor es que fue semana de midterms y no me fue tan bien como pensaba, en especial dos cursos que pensé me iría mejor que lo que finalmente saqué.  ¡Ay! Aún sigo en este jueguito de sacar la nota más alta a estas alturas. Hay cosas que nunca cambian, parece…

A lo que quiero llegar es de que, a mitad de semestre, me demostré que debo hacer ajustes para poder tener más tiempo para estudiar. No solo por la nota, sino porque realmente quiero aprender lo que se me está dando, más aún cuando lo estoy pagando todo de mi bolsillo. Como siempre, todo termina siendo un problema de manejo del tiempo, y es algo que aparentemente tengo que corregir todavía.

Mi lenguaje construido

Siempre he tenido una atracción a aprender lenguajes. Me gusta aprender a pronunciar palabras extranjeras y difíciles en comparación con las palabras en español. Hace unos años me topé con un grupo online de crear lenguajes, y confieso que la búsqueda fue inspirada en parte por la serie Game of Thrones y su lenguaje Valyrian. Ya tenía conocimiento de la creación de lenguajes por Quenya en El Señor de los Anillos, pero no tenia el conocimiento de que la comunidad de creadores de lenguajes fuera tan extensa.

Como escribí en una entrada anterior, mi enfoque de escritura es en dos novelas: Una, que llamare por el momento “El Libro de los Profetas”, y la otra es la novela que siempre estoy escribiendo, mas nunca termino, “La Maldición de la Bestia”. En ambas he querido insertar palabras ficticias para complementar el mundo ficticio, mucho más en la historia de “La Bestia”. En ella siempre he querido crear un lenguaje completo, pues he deseado poder escribir textos completos en ese lenguaje construido.

Me enfoqué en construir un lenguaje cuya función principal era la comunicación entre personas altamente educadas, la élite por decirlo de alguna manera, y su uso en ritos religiosos y mágicos. De ese lenguaje se desprendería una version mas informal, fragmentada y combinada con dialectos rústicos del área, que sería hablada por las personas comunes y menos educadas. Quería enseñar cómo el lenguaje demostraba la educación, posición económica y social del hablante en esa sociedad.
Hasta el momento no tengo lo suficiente construido como para usarlo de ninguna manera, pero junto con escribir la historia principal quiero desarrollar este lenguaje ficticio, cuyo nombre aún no tengo decidido pero que para mi propia referencia lo llamo “Aljiran”.

Para agrupar las entradas que tengan que ver con lenguajes construidos tengo una categoría llamada Conlang, o constructed language (lenguaje construido), el cual esta en el menu de la derecha para su fácil acceso. Estaré publicando actualizaciones sobre la creación de ese lenguaje, para mi y para aquellos que les interese el tema.

Qué escribí para NaNoWriMo

El mes pasado se celebró un reto bastante popular para aquellos que desean escribir un libro llamado National Novel Writing Month, o NaNoWriMo. Este reto consiste en escribir 50,000 palabras en 30 días y aún con preparación no logré escribirlas. Sin embargo, fue una experiencia que me mostró mis capacidades, lo que debo mejorar y maneras de como manejar el tiempo libre para dedicarlo a algo de esta envergadura. ¿Qué escribí para este reto? Bueno, esa pregunta tiene una respuesta distinta las cuatro semanas de noviembre. Me explico.

Al principio del mes había decidido escribir la primera idea para un libro que tuve en la universidad, la cual trataba de un diario, un asesino y una profesora universitaria. Aquellos que me conocen desde esos tiempos saben de lo que hablo bastante bien, pues es de lo único que hablaba. Había decidido este proyecto pues no tenía las complejidades de crear un mundo alterno, sistemas de magia, mitologías, etcétera. Aún sin esos añadidos, me fue más difícil de lo que pensé. Me había hecho la idea de que como era una historia que, aunque modificada, ya tenía bastante escrito en el pasado, se me haría fácil. Pero escribir una novela no es nada sencillo, no importa cuanto historial de los personajes, cuan largo haya sido el bosquejo, o cuantas paginas de potenciales finales hayas planificado.

Luego de la primera semana de noviembre me tranqué escribiendo “El Diario”, por lo que decidí moverme a escribir una novela de fantasía. La idea para esta historia la había desarrollado en el 2017 mientras no tuve nada que hacer luego del huracán María. Trata de un muchacho que usa sus poderes telekinéticos como guardaespaldas a sueldo, pero luego de un evento traumático es lanzado en una carrera contra dos hermanos malvados para recuperar un amuleto antiguo, el cual tiene que ver con el origen enigmático de sus poderes. Algo así, pues cambié ese plot varias veces mientras lo escribía. De esta historia fue de la más que escribí, casi 20,000 palabras, y tengo todo el libro bosquejado. Le había titulado de manera temporera “El Tomo de los Profetas”, aunque sabía que no iba a ser centrado en ese libro que aparece en la historia como reliquia importante para los héroes.

La última semana de noviembre no escribí nada salvo ideas de como terminar la novela y completar el bosquejo. Me frustré un poco pues quería completar las 50,000 palabras, pero la mitad de eso es mejor que nada.

Planeo continuar escribiendo esta novela en diciembre y el año próximo, aunque también deseo continuar elaborando una novela que comencé a escribir en 2012 y siempre ha sido mi más grande proyecto. Con las estrategias elaboradas para NaNoWriMo, junto con las herramientas que logré conseguir (computadoras, programas, tabletas, libretas, etc.), espero poder completar estos y todos los proyectos que desee elaborar en el futuro.

Así que en cuanto a entradas que tengan que ver con novelas y escritura, siempre estarán haciendo referencia a estos dos proyectos.

A todos los participantes de NaNo, los felicito porque no importa cuántas palabras lograron escribir, es un triunfo comoquiera. No es fácil escribir, y mucho menos con la intención de construir una historia que todos puedan disfrutar.

Planes para Diciembre

Siempre he tenido un blog, aunque no haya escrito nada en mucho tiempo. No se por que, pero tengo esa necesidad de tener un cantito del internet para mi y poder publicar lo que plazca. El mes pasado participe en NaNoWriMo y me demostré que puedo mantener un trabajo, ayudar a la familia, tener vida social y escribir una novela. Es todo cuestión de saber manejar el tiempo, y me he percatado que hay suficiente tiempo para todo.

Para este mes de diciembre tengo varias metas que expanden ese proyecto de escribir 50,000 palabras en un mes. Aunque no logre escribir esa cantidad de palabras, si escribí cerca de la mitad, lo que fue un gran triunfo considerando no haber escrito esa cantidad en todo el año. Así que una de las metas es poder completar esa otra mitad y llegar a 50,000 antes de enero y tomar entonces el próximo año para mejorar lo ya escrito.

Otra de las metas es continuar desarrollando mi lenguaje construido que quiero usar para otra novela que estaba escribiendo en veraño. Me entere hace poco de un reto llamado Lexember, en el cual se crea una palabra todos los días para el lexicón de tu lenguaje construido, y creo que es una excelente manera de producir algo no muy complicado a diario. La palabra para hoy seria Harak, que en mi lenguaje significa magia, pero debería tener una entrada propia con su explicación. Tomare en consideración además la idea de que las palabras sean de un tema o concepto, como palabras de plantas o armas, lo que creo facilita el mantenerte produciendo palabras.

Tengo algunos planes que tienen que ver con aspectos espirituales, pero considero que no es necesario o prudente publicarlos aquí, al menos no por ahora. De hacerlo, creo que seria de manera superficial. El propósito principal de este blog es publicar cosas relacionadas a la escritura, y entradas de esa índole estarían fuera de lugar. Quizá cree otro blog dedicado a ese tema, pero por ahora no tengo planes de hacerlo.

También para este mes quiero continuar aprendiendo latín y leer varios libros que tengo rezagados hace meses. No he leído tanto como he querido y no quiero perder el habito de la lectura. Si alguien tiene alguna recomendación de una novela de fantasía o ciencia ficción que me quiera recomendar, me puede dejar un comentario o enviar un correo electrónico con la información, será sumamente bienvenida.

Ya veré a ver como me va este mes. El 31 publicare un resumen de lo logrado, lo aprendido y lo que me propondré el próximo año.